La fuente de la vida eterna
Por. Jrcl.
Una vez, hace ya,mucho tiempo un constructor decidió levantar una fuente en el centro de su casa. Pensó darle una forma original que coincidiera con la construcción del edificio, la cual era del tipo colonial, del siglo diecisiete. Hizo varios bosquejos. Pasaron los días y al fin se decidió por uno de ellos. !Esta es¡ -dijo para sí- al observar aquel proyecto que tenía en sus manos, pues armonizaba perfectamente con su hermosa residencia. Poco tiempo después, seleccionó los materiales adecuado sin escatimar el costo de los mismos, pues buscaba lo mejor para embellecer esa parte de su hogar, que constituía el hermoso jardín, donde las preciosas flores expelían delicados aromas que cautivaban el mas exigente olfato del hombre. !Claro¡ Este sería el lugar ideal para pasar momentos de deliciosos leyendo un libro, meditando en las cosas que cotidianamente nos suceden, y tirados sobre una cómoda silla de mimbre, con una mesita al lado derecho y un vaso de refresco natural bien frío encima de ella. !Sí ¡ será el lugar perfecto para reflexionar sobre diversos temas, mientras se escucha el suave sonido del viento mientras mueve cadenciosamente las ramas de los sauces y palmeras que diluyen los quemantes rayos del sol. El delicioso y aromático pasto que cubre todo el terreno, que mojado con un sistema de aspersión, mantiene siempre verde y brillantes sus hojas. Humm...cuánta exquisitez será disfrutar de estos momentos, en comunión con la naturaleza, con mis pensamientos y anhelos. Después de haberse proyectado hacia el futuro, se dedicó en cuerpo y alma a construir lo que tanto anhelaba. Pasaron los días y al fin vio terminado su hermosa fuente, de cuya cúspide brotaba el agua en forma danzarina movidas por una suave música. Sí, allí estaba, no cabe duda, era lo que faltaba en aquel lugar, para hacer agradable cualquier momento. ! Y lo festejó grandemente¡
Invitó a sus amistades, y les comunicó cómo había nacido en su mente aquel proyecto, departiendo con ellos delicados manjares , Hum que delicia decían todos y que rico aroma tienen estos platillos, -todo esto se realizaba alrededor de la fuente-
Y le reiteraban los mas caros y finos agradecimientos por la atención que tuvo para con ellos al invitarlos. Todo fue gozo y alegría, fiesta en grande hasta altas horas de la madrugada.
Pasó el tiempo, y hubo una sequía en aquel lugar, de manera que la fuente no tuvo mas agua en sus conductos; y como esta sequía se prolongó demasiado, los conductos se taparon por el polvo, la hojarasca y otros elementos; y aquello que había sido de gran gozo, ahora estaba triste y abandonado, las flores estaban marchitas, quemadas por el sol y el pasto antes verde, ahora se encontraba seco y sin aroma.
No cabe duda,-pensó- todas las cosas tienen un tiempo, y no podemos predecir el futuro, que nos depara; pues lo que fue en otro tiempo gozo y deleite, ahora es tristeza y soledad.- Aún estaba ensimismado en sus pensamientos, cuando su mente percibió una voz clara, suave y dulce, que decía: ¡ Yo soy la fuente de la vida eterna !
Escudriñó en su corazón, preguntándose asimismo, ¿ Donde he escuchado esas palabras ? Y de pronto me vi en mi niñez, cuando mi madre me contaba que muchos buscaban la fuente de la eterna juventud, pero que no la encontraban, porque la buscaban en lugares equivocados. Y agregaba; Solo hay una fuente de Vida, y esa fuente es Jesucristo. ¿ cómo podía recordar aquellas palabras ahora? ¿por que es que las olvidé ? Y esto me llevó a reflexionar profundamente sobre mi vida.
¿ Cómo es que proyectamos para nuestra vida cosas tan efímeras y temporales?
¿ Por que solo vivimos el momento y no vemos mas allá de nuestros proyectos ?
¿ Que nos hace alejarnos de la fuente de la Vida ?
¿ Por que nos olvidamos de ese ser tan precioso llamado Dios ?
¿ Cómo reivindicarnos ante El por tal olvido ?
Dentro de nuestros proyectos, generalmente nos formamos un mundo tan personal que creemos construir lo mejor para la vida, nos llenamos de los aromas de la vanidad, el orgullo, la satisfacción egoísta y la presunción de la creatividad humana para embellecer nuestro mundo exterior, olvidándonos del mundo interior. Bien decía el predicador !Vanidad de vanidades, todo es vanidad ¡
Ciertamente construí una fuente en el centro del jardín de mi casa, cosas que se destruyen con el tiempo y olvidé permitir que Dios construyera en mi corazón esa fuente que salte para vida eterna.
Muchas veces departimos con nuestros amigos, vanos cosas de la vida, y nos olvidamos de compartir lo que la fuente de la Vida nos ha dado.
Nos gozamos y deleitamos hasta el amanecer, pero nos olvidamos de gozarnos y deleitarnos ante la presencia de Dios, en completa adoración.
Nos preocupamos mas por las cosas terrenales que por las celestiales.
La comodidad nos resulta placentero, pero nuestra entrega devocional, nos parece un sacrificio extremo.
Proyectamos ambigüedades para el presente, pero nos olvidamos de proyectar para la eternidad.
Preferimos tomar aguas de las fuentes que nosotros construimos, y nos olvidamos de la Fuente de Agua Viva.
Es mas fácil escuchar el llamado de las vanas glorias, que el llamado de Dios.
Preferimos estar bien con nuestros amigos, que estar bien con la Fuente de la Vida, esto es,Jesucristo.
Es tiempo de una reflexión de nuestra vida, tenemos que volver a la Fuente de Vida, tenemos que experimentar que ríos fluyen en nuestro interior, pues de otra manera nuestra fuente de vida se secará, marchitará y morirá eternamente. Solo teniendo esa Fuente regando nuestro corazón, podrá sobrevivir para la eternidad en su presencia.-
Dios nos ayude y nos bendiga siempre.
José Ramón Camacho Lòpez.


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