¿ME AMAS? ¿Cuantas ocasiones hemos escuchado esta pregunta? Sea de nuestra esposa o de alguno de nuestros hijos, o familiares? Quizá esto nos ha dejado un tanto cuanto pensativo. Primero: ¿Por qué me pregunta esto? o ¿que esta pasando conmigo? ¿he descuidado algo? Segundo: Nos pone a la expectativa y quizá a la defensiva al responder ese cuestionamiento; mismo que deberá ser encarado de una manera inteligente. Tercero: Entendemos que nuestra respuesta despertará en el interior del interlocutor, un estado de alegría si ésta es positiva o bien una incertidumbre si ésta es con expresión dudosa.
En las escrituras encontramos también ésta pregunta hecha por Jesús a uno de sus discípulos mas cercanos; al apóstol Pedro. Esta pregunta puede causar conmoción en el corazón humano, pues suena dolorosa, mas aún cuando se ha pasado por una situación de renuncia a una compañerismo tan filial como el que existía entre ellos. Apenas unos días atrás Pedro había negado conocer al Señor Jesús, habiendo andado con él por mas de tres años, con todo, le negó tres veces que le conocía. Después de ésto, de su negación, en el interior de éste hombre surgió una profunda herida difícil de curar; su mente le acusaba de falso, débil, y peor aún de traidor al Hombre que tanto le confió. Esos días debieron pesar sobre sus hombros como una montaña rocosa que aplastaba su alma y le hundía en la desesperación mas profunda, en un abismo sin fondo. Y ahora unos días mas delante, Jesús aparece ante él, llamándole con gran estima ¿tenéis algo de comer?. Que podría ofrecerle aquel Pedro que observaba un corazón entristecido, abandonado de nueva cuenta a su trabajo de pescador y para colmo en la toda la noche no logró capturar ni un solo pez.
Jesús conocía perfectamente a Pedro, eso es indudable, sus fortalezas, sus debilidades, era un tipo expresivo pues fácilmente hacía notar sus emociones en todas sus acciones. El Señor sabía de antemano que le habría de negar, pero todo ésto sirvió para desarrollar en él gran madurez espiritual.
Cuando Jesús le pregunta: Pedro hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? la palabra que Jesús usó fue "ágape" que significa un amor grande, esto abarca lo social, lo moral, en un grado intenso, capaz de darse así mismo etc. etc. Esa pregunta tocó fuertemente la herida que había en el apóstol y nuevamente apareció el dolor, el remordimiento de su negación. ¿Que podía contestarle? le estaba cuestionando delante de sus compañeros de trabajo, que además sabían de su desacierto. Contestar Sí. tu sabes que te amo (ágape), habría quedado como el más hipócrita de los hombres y además arrastraría sobre si mismo otra carga más. Es por ello que Pedro respondió: Señor, tu sabes que te amo (files), que significa, tu sabes que te estimo, que te aprecio, que te veo como un amigo, etc etc.
Jesús le dijo: Apacienta mis corderos. Es decir, si al menos me estimas y aprecias, dales de comer a estos pequeños, aliméntalos, cuídalos, guárdalos etc.
Jesús le pregunta por segunda vez: Pedro me amas (ágape) ? note que Jesús no agregó en ésta vez "más que estos" queriendo de esta manera suavizar la herida en el corazón de Pedro, aunque la pregunta lastimaba dolorosamente su interior. Pedro nuevamente le contesta con "files" tu sabes que te amo. Jesús le dice apacienta a mis ovejas.
Dejando pasar un breve lapso de tiempo, Jesús cuestiona nuevamente a Pedro y le dice: Pedro hijo de Jonás, ¿me amas? (files). Observe que el Señor usa la misma palabra de Pedro "files" viendo que Pedro no podía alcanzar su demanda de amor "ágape" él bajó a su nivel de amor "files" para darle a entender "si tu no puedes subir a mi, yo bajo a tí, porque te amo (ágape). El dolor que experimentó Pedro fue expresado de la siguiente manera: Señor, tu lo sabes todo, tu sabes que te amo (files). En otras palabras; hasta aqui llego. Bueno respondió Jesús si me amas (files) apacienta mis ovejas.
Cuantas veces nuestros seres mas amados han deseado saber que tanto les amamos, hasta donde seremos capaces de llegar por amor a ellos. ¿Cuantas ocasiones habrá deseado escuchar nuestra esposa un " te amo " (ágape) y acaso llegamos al (files) o tu como esposa, ¿cuantas veces le has dicho a tu marido que le amas? y ¿que de nuestros hijos? que muchas veces no les expresamos nuestro verdadero sentimiento hacia ellos "un te amo" (ágape) hará en ellos saber que tienen a una persona en su padre o en su madre que les ama en verdad.
Dios al tratar con nosotros, también nos demanda una amor (ágape) verdadero, puro, integro, total, incondicional, fiel, santo, etc. etc.. El no quiere que nos quedemos en el (files) sino que nos demanda un esfuerzo de lograr el (ágape) que es la medida suya.
El nos mostró su amor (ágape) al dar a su hijo y llevarlo a la cruz como expiación de nuestros pecados y nos libró de la muerte eterna. y Jesús expresó ese amor cuando dijo: "No hay mas grande amor (ágape) que este; que uno de su vida por sus amigos", es por eso que el apóstol Juan escribió: "Porque de tal manera amó (ágape) Dios al mundo, que dió a su hijo unigénito, para que todo aquel que en el cree, no se pierda, mas tenga vida eterna" San Juan 3:16
Si, Dios nos ha amado así, considero que debemos corresponderle de la misma manera, él se lo merece, es digno de ello. Ahora dime, Que le responderías al Señor, si hoy te hiciera a ti esa pregunta
¿ME AMAS? Serías capaz de dejarlo todo por mi?
Encuentra la respuesta en tu corazón.-
Dios te bendiga.
José Ramón Camacho.
martes, 11 de enero de 2011
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